Terapia Visual en Granollers (Barcelona)
¿Qué es la terapia visual (optometría comportamental)?
La terapia visual, también llamada en algunos contextos optometría comportamental, es una técnica optométrica basada en es un conjunto de ejercicios y actividades dirigidos a mejorar determinadas habilidades visuales, así como:
- La a insuficiencia o exceso de convergencia (cuando aparecen estas dificultades la persona podrá ver doble o borroso o movimiento de las imágenes, le afectará en la concentración) y enfoque (cuando aparece visión borrosa de lejos i/o cerca, hay fatiga visual al realizar tareas en visión próxima, dolor de cabeza, etc.). Cuando aparecen estas dificultades la persona podrá ver letras dobles o borrosas, dificultando la concentración.
- La movilidad ocular: cuando hay una interferencia en la movilidad ocular nos encontramos con dificultades a la hora de leer, es necesario ayudarse del dedo para que fácilmente se salten líneas, lectura muy lenta, incluso dificultades para comprender lo que se lee.
- Los procesos de percepción visual y lateralidad: cuando nos encontramos alteraciones en estos procesos, se pueden generar dificultades en la orientación viso-espacial, confundir letras, desorientación entre la derecha y la izquierda, etc.
La idea fundamental es que ver bien no significa únicamente distinguir letras pequeñas. El sistema visual también tiene que coordinar los ojos, enfocar, seguir objetos, cambiar rápidamente la mirada, percibir profundidades y coordinar la visión con el movimiento y otras funciones.
También permite solucionar disfunciones susceptibles de mejora tales como:
- Problemas binoculares y acomodativos. En los casos de estrabismo en los que la cirugía esté indicada, es recomendable realizar terapia visual antes y después de la operación para conseguir óptimos resultados.
- Eliminación de las dificultades perceptivas visuales que interfieren en el aprendizaje, sobre todo de la lectura y escritura. Rendimiento escolar y laboral.
- Recuperación del ojo vago (ambliopía): Para obtener buenos resultados es importante la detección precoz, aunque puede tratarse a cualquier edad.
- Control de la evolución de la miopía con el objetivo de frenar o ralentizar su progresión.
¿A quién está indicada la terapia visual?
La terapia visual está indicada para personas que presentan dificultades específicas en el funcionamiento de su sistema visual, como problemas de coordinación entre ambos ojos, enfoque o movimientos oculares.
No se trata únicamente de ver bien, sino de conseguir que los ojos y el cerebro trabajen de forma eficaz y coordinada.
En niños, algunas señales pueden aparecer especialmente durante la lectura o las tareas escolares:
- Lee despacio o se fatiga rápidamente al leer; pierde el punto de lectura o salta líneas; se salta palabras o necesita volver atrás con frecuencia
- Se acerca demasiado al libro o a la pantalla, se frota los ojos o se queja de cansancio visual, tiene dolores de cabeza después de leer o estudiar
- Le cuesta mantener la concentración durante tareas de cerca; evita la lectura o muestra poco interés por actividades que requieren esfuerzo visual
- Se tapa o guiña un ojo para poder mantener la fijación, gira la cabeza o la apoya sobre la mesa
En adultos, as dificultades visuales también pueden aparecer o hacerse más evidentes con el estudio, el trabajo frente a pantallas o las actividades prolongadas de cerca:
- Fatiga o cansancio ocular; visión borrosa después de un tiempo leyendo o trabajando, visión doble, especialmente en visión próxima
- Dolores de cabeza asociados al esfuerzo visual, dificultad para mantener la concentración
- Problemas para cambiar el enfoque entre cerca y lejos, necesidad de cerrar un ojo para ver con mayor comodidad
En la terapia visual se utilizan ejercicios para mejorar la precisión de los movimientos de los ojos, que faciliten el enfoque a las distintas distancias de estudio o trabajo, para después poder desarrollar una buena coordinación entre los dos ojos y conseguir una adecuada fijación.
También se puede complementar con una terapia prismática.
¿En qué consiste la terapia prismática?
La terapia prismática utiliza prismas ópticos incorporados en unas gafas para modificar ligeramente la trayectoria de la luz antes de que llegue a los ojos.
Los prismas son lentes que desplazan la imagen en determinadas direcciones modificando la entrada de información. Están indicados para tratar anomalías posturales, como tortícolis de origen visual, síndrome de deficiencia postural y en casos de doble visión donde los ejercicios visuales no pueden resolver el problema.
Su objetivo es facilitar el trabajo conjunto de ambos ojos cuando existe una determinada alteración de la visión binocular. Al cambiar la posición aparente de la imagen, los prismas pueden reducir el esfuerzo que necesita realizar el sistema visual para mantener una visión única y estable.
¿Te reconoces en alguno de estos síntomas?
La presencia de estos síntomas no permite determinar por sí sola si necesitas terapia visual. Es necesaria una evaluación visual completa para identificar si existe una alteración funcional y qué tratamiento puede ser adecuado en cada caso.
Descubre cómo funciona tu sistema visual y si la terapia visual puede ayudarte.